Las placas japonesas
shoji son normalmente hechas de madera
ligera o de bambú y papel de
arroz. Se utilizan en las ceremonias
del té, como fondos escénicos
para bailes y actuaciones, como recintos
para los ritos budistas y como elemento
arquitectónico en el hogar, los
restaurantes y una variedad de espacios
interiores. La shoji típica sirve
como puerta o ventana, y su papel es
translúcido.