La primera evidencia
de los palillos se remonta al año
2000 a. C. en China. Posteriormente,
durante los primeros siglos d. C., fueron
introducidos en Japón. Como la
mayoría de los platos japoneses
consisten en trozos pequeños
de alimentos, los palillos se adoptaron
rápidamente como un eficiente
utensilio para comer.
En Japón, los palillos utilizados
en la mesa generalmente están
hechos de bambú o madera laqueada.
En la casa japonesa, cada miembro de
la familia tiene su propio conjunto
de palillos que son seleccionados por
la persona misma. Los palillos desechables
usados en restaurantes (wari-bashi)
están hechos de una madera liviana
y están unidos en un extremo
para asegurar que no han sido utilizados
antes. Los palillos también se
usan para cocinar, y por lo general
éstos son de madera, bambú
o metal.