El kimono japonés,
quizás uno de los mejores y más
reconocidos trajes nacionales del mundo,
tiene sus raíces en China. Las
primeras evidencias de prendas tipo
kimono se remontan al comienzo del siglo
V en las figuras de arcilla Haniwa,
en las que se retrataba una manera de
vestir que consistía en una túnica
o chaqueta corta envuelta alrededor
del torso sobre pantalones holgados.
Años más tarde, la nobleza
japonesa adoptó la tradicional
vestimenta de la corte china, que consistía
en pantalones y una prenda superior
suelta con aberturas laterales para
los hombres, y un prenda superior corta
y envolvente para que las mujeres usaran
con largas faldas.